He recogido una serie de artículos que me han parecido muy interesantes al final de cada haré una pequeña reflexión donde todos vosotros podreís comentar y dejar vuestras opiniones.
La sexualidad en la discapacidad está plagada de mitos y tabúes
La sexualidad de las personas con discapacidad intelectual se convirtió, por años, en un tema del que poco se habla en las familias, ya sea por miedos o tabús.
Entre más temprano se identifica la discapacidad, el desarrollo de estas personas se ve obstaculizado y las actitudes de marginación hacia ellos se acentúan.
En palabras de la especialista Elaine Reyes, son excluidos de una fiesta, del cine, supermercados, incluso se los encierra en las casas o en centros especiales.
Poco o nada intervienen en las decisiones que se toman con relación a su vida y a la solución de sus necesidades y deseos.
Los mitos que se tejen en torno a su sexualidad caen en los extremos de pensar que por su limitación no tienen necesidad de afecto y vida sexual o son obsesivos. Es común escuchar las frases: “son como niños”, o “no tienen control con el sexo”. Desde el momento en que los padres y educadores reciben el diagnóstico empiezan a tender un cerco que aísla al niño o niña de la interacción social.
“Toda actividad sexual está prohibida o castigada para las persona con discapacidad intelectual”.
No se toma en cuenta que toda persona necesita interrelacionarse para aprender e interpretar el papel de esposos, padres, amigos.
Juan Carlos Araujo, padre de un joven con síndrome de Down, reconoce que en el fondo a los padres les da miedo y no dan un voto de confianza a sus hijos. “No dejamos que sean independientes”.
Juan Carlos, su hijo, cuenta que ha tenido una enamorada con la que conversaba, le abrazaba y besaba. Todavía no entiende qué es una relación sexual, pero asegura que a “las chicas hay que respetarlas y cuidarlas”.
Reyes, en su conferencia Sexualidad y discapacidad intelectual, dictada el pasado miércoles en el salón comunitario del Megamaxi, explica que el nivel de conocimientos está ligado al grado de discapacidad. Mientras menos sea la afectación, más manifestaciones sexuales pueden desarrollar, pero dice que aun si la limitación es mayor, igual aprenden.
¿Cómo? Mediante técnicas de aprendizaje conductistas, es decir, tanto los padres como los profesores deben enseñar a la persona una y otra vez cómo debe, por ejemplo, cuidar su cuerpo, evitar embarazos no deseados.
“Con el refuerzo y la repetición aprenden”. Martha Andino es madre de Carla, una joven con síndrome de Down de 21 años. Dice que pese a la edad, en estas personas hay mucha inocencia.
“Mi hija tiene bien claro cómo es la sexualidad del hombre y la mujer, pero se ha tratado de que su energía sea canalizada hacia su deporte que es la natación”.
Carla aún no interpreta en su conjunto el tema de su sexualidad, se limita a decir que nadie toca su cuerpo y antes de pensar en casarse quiere estudiar y ganar más medallas. “Mi enamorado es un niño Down y juega fútbol en Olimpiadas Especiales. Le veo los sábados y hago deporte con él”.
María Alejandra García, de 24 años, también tiene discapacidad intelectual y en su casa le han enseñado que antes de tener pareja debe conocer a la persona más adecuada. El problema de esta joven es que no sale de casa. “Tengo un grupo de amigos, pero siempre son los mismos”. En las mañanas es auxiliar de oficina.
Verónica Avilés tiene 25 años y desde el 4 de febrero del 2005, sus días ya no son los mismos... Con un brillo en sus ojos, esta joven está convencida de que Omar, su esposo de 28 años, le trajo alegría a su vida.
Con él aprendió a cocinar y a diario comparten las tareas del hogar: planchar, arreglar, limpiar. Para Verónica, su discapacidad intelectual no fue un obstáculo para enamorarse y formar un hogar. “Me gusta, es bonito y estoy feliz de haberlo logrado”.
Para Elaine Reyes, integrar a la sexualidad como una dimensión humana es todavía una tarea pendiente. Esto, según dice, conlleva comprender, conocer e impulsar al ser humano con o sin discapacidad como un ser sexuado.
Para ello es imprescindible superar mitos, tabús, miedos y dar lugar a la comunicación íntima e interpersonal.
“Hay que concebir a la sexualidad como una fuente de placer, salud, bienestar, comunicación, equilibrio, armonía, amor…”.
Yo he hecho las prácticas en un centro con discapacitados , y este tema realmente se intenta superar cada día, porque por ejemplo las chicas están controladas por ginecólogos, aunque realmente se tendría que concienciar más a las familias , pero realmente es un tema bastante difícil en este caso porque los padres suelen ser mayores o son de ideas muy cerradas, se tendría que ver con otros ojos y tal como dice el texto dejar de lado esos tabues y afrontarse más a este tema porque son personas y tienen sus necesidades también.